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Gustavo, Rafael y el perezoso de la carretera

jueves, 30 de abril de 2026· Por José Marin

Gustavo, Rafael y el perezoso de la carretera


Ese jueves en el sector El Tamarindo, un perezoso de pelaje grisáceo decidió cruzar la carretera en el momento menos esperado. Los campesinos Gustavo Orozco y Rafael Orozco lo vieron antes que nadie y no dudaron: lo ayudaron a pasar al otro lado, donde el animal iba de salida de la reserva. El guardabosques José Marín estaba ahí para registrarlo todo, y una libélula se coló sin avisar en una de las fotos. Más adelante en el recorrido, José Marín marcó un sector que no aparece en ningún mapa oficial pero que el equipo conoce bien: un punto donde de vez en cuando se meten intrusos a capturar pájaros. No es algo que pase siempre, pero ocurre lo suficiente como para tenerlo en el radar. Al final del día, caminando solo por el territorio, José encontró una laguna de aguas verdosas rodeada de vegetación tan densa y ordenada que, vista desde tierra, dibujaba la silueta de un corazón. No fue la cámara la que lo notó — fue él, con los pies en el barro y los ojos bien abiertos, haciendo presencia en los 520 hectáreas que cuida la Fundación Loros.
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