
Lo que pasa en la reserva, en tu correo
Aves que vuelven a volar, notas de campo y lo que vamos aprendiendo. Escribimos cuando hay algo que contar, no todas las semanas.
Somos una fundación pequeña en el bosque seco del Caribe colombiano. Recibimos loros y guacamayas que vienen del tráfico o del cautiverio, los rehabilitamos y los devolvemos al vuelo.
Lo que te llega al correo es eso, contado como pasó: el ave que se fue y con qué bandada, la foto de antes y la de después, lo que salió bien y lo que no salió. Cuando no hay nada que contar, no escribimos.
Contarnos desde dónde nos lees y qué te gustaría ver no es un trámite: es lo que usamos para decidir de qué escribir.
Lo que seguro te estás preguntando
¿Cada cuánto escriben?+
Cuando pasa algo que vale la pena contar. Unas semanas sí y otras no. Preferimos escribirte poco y que te importe, a llenarte el correo por costumbre.
¿Me puedo dar de baja?+
Cuando quieras. Responde cualquiera de nuestros correos con la palabra «baja» y te sacamos de la lista, sin preguntas.
¿Qué hacen con mi correo?+
Se queda con nosotros. No lo vendemos ni lo compartimos con nadie. La ciudad y lo que marques nos sirven solo para decidir qué contar y a quién. El detalle está en nuestro aviso de privacidad.
