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Loro amazónico posado en un guayacán rosado en flor, bajo un cielo azul

El santuario es de todos los que lo cuidan.

Siete caminos para sumar al trabajo. Tú eliges cuál.

Cómo funciona la fundación

No es caridad. Es operación.


Fundación Loros no recibe subsidio público ni opera bajo lógica de ONG tradicional.

Cada peso que entra se convierte en algo físico que se ejecuta en el campo: alimento para aves rescatadas, árboles plantados, nidos artificiales instalados, sectores monitoreados. Reportamos contra meta cada año, con números verificables. Estamos tramitando el Régimen Tributario Especial ante la DIAN (Decreto 2150/2017); cuando esté aprobado, las donaciones serán deducibles.

¿Viviste con un loro? Envía su historia

Esta forma de ayudar no cuesta dinero ni un día en el campo. El Espíritu de los Loros reúne diez historias reales de Colombia, y la línea XI del índice todavía está en blanco.

Escribir la tuya toma entre veinte y cuarenta minutos, y puedes cerrar la página y volver: el borrador queda guardado.

Escribe la línea XI →

¿Tu empresa quiere sumarse?

Las alianzas corporativas con Loros operan distinto: financias un activo concreto del santuario por un año, recibes un reporte de impacto verificable para tu memoria de sostenibilidad, y tu marca aparece asociada a un resultado físico, no a una campaña efímera.

Hay cuatro caminos: sponsor de árbol, aviario, especie o programa.

Ver alianzas corporativas →

Jornada corporativa con Decameron en la reserva
Cada peso vuelve al bosque dentro de la semana. Lo que entra se ejecuta — siembra, monitoreo, alimentación, infraestructura. Por eso el modelo aguanta y crece año tras año.

¿No encuentras cómo aportar?

Hay formas que no figuran acá — donar bienes, voluntariado especializado, asesoría legal pro-bono, fundaciones madres. La forma más rápida de empezar: donar un comedero ahora ($294.000 COP). Si quieres algo distinto, escríbenos por WhatsApp.